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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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viernes, 12 de junio de 2015

Cómo formar nuevos científicos desde la escuela primaria para el desarrollo sostenible de cualquier país

Adania Siva Guanche Martínez. Marianao, La Habana, Cuba
IBERCIENCIA (Comunidad de Educadores para la Cultura Científica)
Se abordan ciertas acciones que contribuyen a fomentar vocaciones hacia el estudio de carreras de ciencias puras o aplicadas, desde la misma escuela primaria, mediante un sistema de...
conocimientos científicos, que puedan lograr que los escolares sientan amor hacia la naturaleza, lo cual conduce a la formación de hombres y mujeres de ciencia, forjadores de riquezas para su país y defensores de su pleno desarrollo sostenible.

En los últimos años del siglo pasado se lanzó una alerta a la conciencia del hombre, con la Cumbre de Río (Cumbre de la Tierra en 1992). ¡El ser humano está destruyendo el planeta en que vive: su casa, y con ello, causando su propia destrucción! Corresponde a los educadores transmitir este mensaje a las nuevas generaciones. No es una cuestión que corresponda a uno u otro país en particular, o a uno u otro nivel educacional; es un clamor planetario y resulta ser una tarea no muy sencilla que digamos. Es más, si formamos hombres y mujeres de ciencia, estaremos propiciando la defensa del planeta mediante acciones realmente efectivas,porque tenemos la posibilidad de formar los recursos humanos: los alumnos que hoy educamos. Por tanto, depende de nosotros mismos el que los enseñemos a emplear “la ciencia a conciencia”.
Loseducadores de la mayoría de nuestros paíseshemos tomado conciencia,desde hace varias décadas, de la necesidad de fomentar en nuestros escolares el amor por la naturaleza, la defensa de la fauna y la flora, así como propiciar que ellos descubran y practiquenlas medidas que puedan ayudar a conservar, tanto las creaciones humanas, como los recursos que utilizamos para transformarlos en objetos beneficiosos.
Muchos maestros primarios se encuentran ya a la vanguardia en la Educación Ambiental, entendida esta como el sistema de influencias a favor del entorno natural y social en que nos desenvolvemos, y del cual formamos parte.
Comencemos por explicarles detalladamente a los estudiantes, porqué se deben poner en práctica ciertas medidas alas quellamamos beneficiosas para el medio ambiente. Por ejemplo: no basta con afirmar enfáticamente que “… hay que cuidar las lagartijas”. Los niños y niñas repetirán esta frase hasta el cansancio, pero, puede que muchosignorenrealmente el perjuicio que acarrea al ecosistemala muerte de estos consumidores secundarios. Por consiguiente, la tarea ha de ser conducir a los estudiantes hacia la comprensión de las relaciones que se establecen entre los sistemas vivientes y su entorno.
Precisamente, es un hecho probado que si solamente se habla de un tema, la abstracción que tienen que hacer los escolares, muchas veces no se logra; pero si la vivencia subsiste, porque fue iniciada mediante la observación, es más efectiva la explicación posterior, que arguye por qué esun animal o una planta, útil y por ello no se debe exterminar: ¡se tiene que cuidar!
Otra idea deberá ser la sistematizar los conocimientos que conduzcan a acciones adecuadas para la defensa y protección de la vida, del entorno, de las riquezas naturales; formar habilidades que posibiliten un razonamiento idóneo acerca de las causas de los fenómenos y procesos que amenazan el Planeta; propiciar conocimientos que permitan explicar cómo se hallan las soluciones, una vez conocidos los daños. Pero hacerlo con la más elevada cientificidad y en el lenguaje más asequible.
Por supuesto, los contenidos, que deben seleccionarse de acuerdo con las edades y los niveles de desarrollo de los escolares en los diferentes grados, abarcarán aquellos que estén relacionados con problemas medioambientales globales y/o que se refieran a las situaciones particulares del entorno de la comunidad escolar, de modo que estos sean sabiamente transmitidos y fácilmente comprendidos.
Entre los elementos del conocimiento que no deben dejar de impartirse, desde la primaria, se encuentran los de ecología, como los ciclos biogeoquímicos, las tramas y cadenas tróficas, las sucesiones ecológicas, las relaciones intraespecíficas e interespecíficas; ciertos conocimientos de bioquímica, como la fotosíntesis y sus mecanismos y los procesos de respiración, entre otros; algunos conceptos de antropología; otros de arqueología; de sistemática zoológica y botánica, entre muchos otros, sin que el maestro sienta miedo de que no lo vayan a comprender. Cuando los hechos se demuestran, cuando se utilizanimágenes y cuando se va de “lo conocido” a “lo desconocido”, todo se comprende mejor.
La condición especial a tener en cuenta, como un principio didáctico, radica en que estos conocimientos deben evaluarse desde situaciones de la práctica, tal como si los estudiantes fueran especialistas de múltiples disciplinas que se reunieran para estudiar y resolver problemas complejos, hipotéticos o no, pero que podrían afrontar en un futuro, como ciudadanos dotados de una cultura ambiental y aptos para vivir en un planeta que no sabemos cómo será cuando ellos alcancen las edades laborales.
Aquí es preciso tratar también acerca de la motivación que se puede lograr y cómo “lo afectivo” forma parte del conocimiento nuevo. El alumno se da cuenta del papel que desempeña un determinado elemento de la naturaleza en la gran trama de relaciones que existen a su alrededor. Los sentimientos que se despiertan sirven de impulso hacia el compromiso que se tiene que lograr a favor del cuidado y la conservación de un entorno del cual cada uno de ellos (de nosotros) forma parte. Cada ser humanollega a amarlo que conoce bien y se compromete así con aquello que ama y no al revés, porque a veces tratamos de comprometer a los escolares con algo que no aman, que no conocen y que por tanto, no les ofrece un motivo para acercarse, cuidar o proteger.
Laconcepción de “Educar para un desarrollo sustentable” debe entender, en esencia,la utilización de los recursos de la naturaleza sin sobreexplotarla y empleando solamente lo necesario, además de reponer el que se emplea, de modo racional, en lo posible. Esta idea se desarrolla en textos relacionados con el desarrollo y la sustentabilidad, pero, ¿cómo llega esta concepción a los escolares de primaria? Sencillamente, no llega, si el docente no se la lleva con ejemplos y casos verificables o palpables. Esta y otras muchas situaciones constituyen ejemplos que hablan a favor de una transformación radical de la Educación Ambiental, para lo cual el conocimiento amplio que posea el maestro y su facilidad para comunicarlo a los escolares, han de resultar decisivos.
Los niños y los adolescentes son muchas veces incomprendidos por nosotros, los educadores, pues en ocasiones no nos damos cuenta de que son capaces de razonar y asimilar cosas más profundas de las que estamos tratando, además de que existe una determinada premura en hacer que la humanidad reaccione frente a la destrucción de su propia especie.La formación de nuestros educandos, integrantes de esa humanidad, está en nuestras manos, como también lo está el hecho de que logremos motivarlos para que, profesionalmente, se conviertan en uno de los actores-defensores del planeta, mediante la aplicación de la ciencia. Formemos científicos desde la primaria, y que ese sea nuestro compromiso con la defensa del medio ambiente.
A nivel mundial se discute todavía si se ha llegado o no a esa crisis ecológica que se mueve hacia lo fatal. Mas, no cabe dudas de que estamos en presencia de una contaminación desastrosa del aire, del agua, del suelo y de los alimentos, por diferentes agentes de polución; se ha venido produciendo una deforestación masiva en las últimas décadas; la erosión, la salinización o acidificación de los suelos y la disminución o pérdida de su capacidad productiva es palpable; también lo es la pérdida de la biodiversidad debida a la extinción acelerada de especies de la flora y la fauna; el calentamiento global del planeta, con su consecuencia inmediata: el efecto invernadero es una triste realidad; la depleción de la capa de ozono, aunque dicen haberla detenido, sigue latente; el agotamiento de los recursos naturales no renovables y del combustible fósil ya golpea al Planeta y ha originado problemas políticos y sociales graves.
Paralelamente, la explosión demográfica incontrolada, consecuencia de la marginación y de la pobreza es un escenario común en los países eufemísticamente denominados “en vías de desarrollo”; las enfermedades, la drogadicción, la subnutrición, la insalubridad, y otros males consecuentes azotan a esta parte de la población mundial. Ante este panorama, todos sufrimos las consecuencias, porque formamos parte de la biosfera; pero es que además, estos males generan otros también de tipo ambiental y social, porque las alteraciones en uno de los subsistemas afectan al sistema conformado por los seres vivos y su medio ambiente, y por ende, la calidad de vida, y ponen en peligro su existencia. De ahí la importancia de los procesos educativos, que forman conciencia y propugnan el conocimiento que atesora la humanidad.
Obsérvese que estos problemas se relacionan entre sí, de una u otra forma. Es obvio que de esta misma forma deben ser estudiados: en su interacción recíproca y mediante los análisis sociales, lo cual (con honrosas excepciones) no se ha hecho hasta el momento en la escuela, de la forma más efectiva y sistematizada posible.
Sin embargo, el deber de los educadores del momento está en ir más allá, transformar los objetivos, contenidos y métodos de la Educación Ambiental, como disciplina que debe estar presente en círculos de interés, excursiones, clases de laboratorioy talleres, para que se consolide también mediante una formación más completa del personal pedagógico, esencial en todo proceso educativo que se proponga cambios efectivos en la conciencia de los educandos, en sus familias y en la sociedad en conjunto.
El gran objetivo, el que no podemos abandonar es el de formar los científicos del futuro, los que han de entregar a sus hijos y nietos, un país próspero y con una economía sustentable en un planeta renovado.


Publicado en: http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Como-formar-nuevos-cientificos

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