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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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jueves, 25 de julio de 2013

En busca de la conexión perdida



Los motivos reales del bajón de Humala.

La última columna de Gustavo Gorriti, publicada hoy jueves en Caretas, hace un interesante análisis sobre los flancos débiles del gobierno de Ollanta Humala. Gorriti señala que el bajón en las últimas encuestas afectan a Humala porque la opinión pública es una preocupación constante en el ejecutivo. El presidente construyó una...
imagen propia que se ha alejado de los miedos más profundos de los grupos empresariales y los medios que llevan el compás de la fiesta en el Perú: el estatismo y el autoritarismo. Y este bajón le debe doler en el alma. 
Dice Gorriti: "A Humala le importa más (que a Toledo y García) la opinión pública porque en buena parte de su actividad política inicial fue vinculada a objetivos autoritarios, donde el discurso se hacía arenga y el diálogo se convertía en órdenes. (...) Yo he visto pocos esfuerzos tan sostenidos como el del presidente Humala por demostrar a interlocutores suspicaces su voluntad democrática".
Lo que afirma Gorriti es interesante, pues a Humala le costó años crear un personaje alejado de esas ideas y que ahora caiga de 18 puntos en tres meses no es poca cosa. La pregunta es ¿por qué?
Responde el periodista: "Sucedió esto porque el gobierno, aparte de haber tomado decisiones básicamente correctas, no ha tenido ni tiene un manejo político estratégico. Su estilo ha sido dar respuestas pragmáticas. Lo pragmático tiene límites y si el presidente no dispone de consejeros y funcionarios que le den el apoyo informativo, analítico y legal lo llevará a cometer decisiones mediocres, mal meditadas, poco inteligentes que luego desembocan en una crisis que dejan la impresión de un gobierno débil, poco competente y mentiroso".
Al pragmatismo al que se refiere Gorriti es una salida rápida al asunto, un corre y vuela que no da respuestas a problemas estructurales y no colabora en la construcción de un Estado competente que, de una vez por todas, funcione en todos los sectores que la ciudadanía reclama.
En la misma línea, David Rivera, en la editorial de la revista Poder, agarra carne viva al referirse a Alan García como uno de los grandes músicos que se están bajando la banda de Humala.
Dice Rivera:"El punto más álgido que ha terminado golpeando a la actual gestión y que se convierte en la variable de mayor riesgo para el clima político y social en los proximos meses ha sido el 'contraataque' del Apra. (...) Todo cambió repentinamente con la cita del expresidente Alan García a la comisión del Congreso que lo investiga, y hoy el único objetivo es que las investigaciones se detengan. García supo identificar en la llamada 'reelección conyugal' el primer flanco de ataque, y con muy buenos resultados desnudó la ingenuidad y ausencia de manejo y reflejos políticos de este gobierno".
Lo importante de ambos análisis es que ambos tocan cuerdas fundamentales que, más allá de la desaprobación de la ciudadanía respecto a iniciativas legislativas poco populares, hay grandes errores del gobierno mismo que, por inexperiencia, le están pasando factura. Y la figura de Alan García como delantero rival deja al arco humalista poco resguardado.
En la misma línea, afirma Gorriti: "Solo a partir de la ofensiva en contra de la supuesta 'reelección conyugal', la notable ventana comparativa que significó el protagonismo de Nadine en el primer año y medio se convirtió paulatinamente en una vulnerabilidad que el gobierno no supo manejar".
Así, ambos periodistas hacen un diagnóstico que debemos tener en cuenta para comprender lo que sucede con el gobierno en este momento. La crisis política, las huelgas, la compra fallida de Repsol, el Apra y un legislativo que brilla por su ineptitud, no son puntos que hayan estado ocultos este tiempo, sino que han tenido un párvulo manejo político que el presidente no ha podido capitalizar.
Estas fiestas patrias para el gobierno son épocas de reflexión y reorganización, no de celebración.

Fuente: http://redaccion.lamula.pe/2013/07/25/en-busca-de-la-conexion-perdida/jonathandiez/

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