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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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sábado, 28 de mayo de 2016

Raúl Tola: La épica del sacrificio


Me resisto a aceptar que las actuales encuestas sean la palabra final, que la rendija abierta entre Fuerza Popular y Peruanos por el Kambio sea irreversible, que este 28 de julio Keiko Fujimori se ciña la faja presidencial, como lo hizo su padre en 1990, 1995 y 2000. A estas alturas parece poco probable que Pedro Pablo Kuczynski salga del atolladero donde lo metieron sus...
vacilaciones, sus torpezas, sus decisiones erráticas y su falta de compromiso, apuntaladas por la agresiva campaña de su rival, que combinó disciplina, mensajes rotundos, una importante batería de mentiras y exorbitantes sumas de dinero.
Me cuesta cruzarme de brazos, resignándome a que 16 años después de su derrumbamiento, en medio de la peor crisis de corrupción de nuestra historia, el fujimorismo emerja como la fuerza política predominante del Perú. Ojalá les pase lo mismo a los partidos democráticos del país, que vuelven a enfrentarse a una disyuntiva moral parecida a la del 2011. Aquella vez se logró voltear las tendencias, evitando el asalto al poder de la corte de los milagros que campeó a sus anchas en los noventa. ¿Podrá ocurrir lo mismo esta vez?
Aunque sean remotas, todas las posibilidades de revertir esta elección tienen que ser exploradas, mientras sean legítimas. Convendría que aquellos ciudadanos que no han decidido su voto abandonen su desidia, se informen, revisen los archivos de Internet y comprendan que el futuro está en sus manos. Pero lo más urgente es la construcción de un frente que convoque a todas las fuerzas democráticas (como el que plantea Gustavo Gorriti), que se aglutinen alrededor de Kuczynski, deponiendo el cálculo electoral y las muchas diferencias en nombre de esa gran coincidencia que es la lucha contra el autoritarismo. Además de exigirle a PPK esa cuota de liderazgo que tanto le ha faltado, quizá como nunca se deba apelar a la épica del sacrificio, en nombre de un bien superior.
¿Qué hacer si esto falla? ¿Aceptar esta claudicación de la memoria, que ha llevado a una mayoría de peruanos a permitir el renacimiento del fujimorismo, convalidando con su voto los horrores que parecieron sacudir nuestras conciencias en el año 2000? ¿Admitir mansamente que el Perú caiga por el barranco del peor conservadurismo, del pragmatismo más prepotente y amoral, del cinismo de media sonrisa, incluso del crimen organizado?
De ninguna manera. A mí me tocó comenzar en televisión en años todavía más oscuros, cuando gracias a las malas artes de Vladimiro Montesinos el gobierno de Alberto Fujimori había copado los canales de señal abierta, coimeaba políticos a diestra y siniestra, sustentaba su poder en el espionaje, el tarjetazo y el amedrentamiento. Si aquel régimen omnipotente terminó deshilachándose por el trabajo de un puñado de resistentes, que denunciaron sus tropelías, lo combatieron con los argumentos de la moral y detonaron su implosión publicando los videos grabados a escondidas por Montesinos, con más razón se podrá mantener a raya a este fujimorismo que renace y que ha quedado al desnudo en esta segunda vuelta.
No será fácil, pero no queda otro remedio. Porque, parafraseando a Camus, la paz y la democracia son las únicas luchas que vale la pena pelear.

Publicado en: http://larepublica.pe/impresa/opinion/771463-la-epica-del-sacrificio

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