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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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viernes, 7 de junio de 2013

El amor en los tiempos de los escribas



Las historias que componen la biografía de destacadas personalidades de la literatura incluyen, para bien o para mal, cuatro letras que pueden hacer suspirar al más incrédulo: . AMOR. Este sentimiento ha marcado los escritos para transformarlos en hermosas obras literarias, ha moldeado al escriba al gusto de la historia que narra y ha hecho perder la cordura a más de uno.

OSCAR WILDE Y LORD ALFRED DOUGLAS

Oscar Wilde era 16 años mayor que...
Alfred Douglas, un joven y atractivo muchacho que no dudaba en manifestar su admiración por el autor de “El príncipe feliz y otros cuentos”, quien, por su parte, sentía especial atracción por el joven de cabellos rubios y mirada perdida, como distante.

Wilde tenía 37 años cuando conoció a Douglas, de 21, a quien llamaba Bosie., La atracción era intensa y, a pesar de que en esa época la homosexualidad era un delito, ellos no tenían reparos en vivir su amor en público.

La inmadurez de Alfred era perjudicial para la relación; sin embargo, Oscar entendía a su compañero, a quien amaba. El escritor debió purgar una pena de dos años en la cárcel acusado de sodomía, que era el delito por el que se juzgaba a los homosexuales.

“Mi muchacho, tu soneto es absolutamente delicioso, y es un portento que esos labios tuyos, rojos como pétalos de rosa, hayan sido hechos tanto para la música o el canto, como para la locura de los besos. Tu alma delgada y áurea camina entre la pasión y la poesía. Sé que Jacinto, al que Apolo tan locamente amó, fuiste tú en los días griegos”, se lee en una carta enviada por Wilde a Bosie.

MARIO VARGAS LLOSA Y JULIA URQUIDI

De Julia Urquidi, la mujer adulta, la amante, la primera esposa del ganador del Premio Nobel, queda el recuerdo diluido, el rumor del escándalo que originó en la sociedad limeña el matrimonio del joven escriba con su tía, quien, en una entrevista, no dudó en decir que sería Varguitas un futuro ganador del Nobel de Literatura.

Julia era una mujer divorciada, marginal para la época, sola y muy atractiva. Tenía la mirada penetrante y la agudeza que los años le habían proporcionado. Julia no fue nunca una mujer convencional, ajustada a la reglas. Ella disfrutaba estando al margen de lo políticamente correcto, por lo que casarse con su sobrino de 19 años fue, más que un acto de rebeldía de parte del autor de “La ciudad y los perros”, un grito de libertad de la mujer, una alabanza al amor, así sea a un imberbe escriba.

Patricia, la actual esposa de Vargas Llosa, era la hija de la hermana de Julia. Cuando esta llegó a ParisParís, lugar en el que residían los esposos, la relación ya estaba deteriorada y la atracción entre los primos fue instantánea. Julia sabía que ya no había lugar para su amor. En el libro “La tía Julia y el escribidor”, MVLL cuenta su versión de la historia de amor con su tía, quien le respondió a través del libro “Lo que Varguitas no dijo”.

VIRGINIA WOOLF Y LEONARD WOOLF

“Querido: Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor”, con estas líneas Virginia Woolf se despide de Leonard, su esposo. Minutos después de terminar de escribirla, se suicidó.

“Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás”, le dice al amado.

“Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que… Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros”, finaliza.”

El 28 de marzo de 1941, a los 59 años de edad, Virginia se ahogó voluntariamente en el río Ouse, cerca de su casa de Sussex.

CÉSAR CALVO Y CHABUCA GRANDA
En una entrevista publicada hace varios años en la revista Caretas, César Calvo revela su amistad con la compositora y lo enamorado que estuvo de ella.

“Mira, ve. Un hombre que conoció a Chabuca y no se enamoró perdidamente de ella, no es hombre. Tiene que haberse enamorado de Chabuca. Todos los que la rodeábamos la seguimos amando; hombres, mujeres y patos, estamos enamorados de ella para siempre. Y Chabuca tuvo el suficiente tino de darse cuenta de que conmigo iba a ser una pérdida de tiempo lo del romance. Nunca lo aceptó. Me rechazó. Me dijo que prefería mil veces ser mi amiga toda la vida y no ser mi amor eterno de un solo día”, manifestó el vate.

MILAGROS OLIVERA
molivera@diario16.com.pe

Fuente: http://diario16.pe/noticia/29114-el-amor-en-los-tiempos-de-los-escribas






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