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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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martes, 26 de marzo de 2013

“Si García cree que la va a tener fácil en el 2016, se equivoca”


Entrevista a Álvaro Vargas Llosa
Foto: Piko Tamashiro
En un descanso del seminario internacional “América Latina: oportunidades y desafíos”, Álvaro Vargas Llosa habla de las omisiones de Ollanta Humala. También se pronuncia sobre la confluencia entre la izquierda y la derecha para evitar la revocatoria de Susana Villarán.
Mario Vargas Llosa mencionó que en América Latina había encontrado una izquierda y una derecha responsables. ¿La alianza final contra la...
revocatoria y la confluencia que existió en 2000 para enfrentar a Fujimori representan estos sectores en el Perú?
Si no hubiera en el Perú una derecha bruta y achorada (DBA) recalcitrante, intelectualmente miserable y conspiradora, así como una izquierda congelada en la Guerra Fría, no tendría sentido que la izquierda y la derecha responsables se junten. La pluralidad exige que compitan y rivalicen y eso es bueno para la democracia. El problema es que operamos en un ambiente donde hay extremismos de ambos lados, que ya han puesto en peligro y, a veces, dinamitado la democracia en distintos momentos.
Es una obligación entenderse en ciertos momentos.
Tiene sentido que, en momentos clave como en el 2000 o la revocatoria, se encuentre un entendimiento. Cuando ello no ha ocurrido han ganado los extremismos. La gran lección de la Marcha de los 4 Suyos es que estuvimos juntos los liberales, la centro–derecha y toda la izquierda. Con la revocatoria ha pasado lo mismo. Susana no habría ganado la consulta sin el apoyo de la centro–derecha.
En su conferencia concluía que hemos derrochado la democracia recuperada en el 2000.
Y una gran responsabilidad le cabe a los partidos democráticos y a sus líderes. Si se sigue practicando el caudillismo, si los partidos no se institucionalizan, se deteriora el idealismo que generó la llegada de la democracia. Se genera un espacio vacío que los extremismos antidemocráticos han aprovechado bien. La extrema izquierda ha utilizado la genuina enajenación que sienten muchas comunidades campesinas con la explotación de los recursos naturales, un tema que debemos abordar de una manera más sensible. Mientras que la extrema derecha le habla a un sector desilusionado de los partidos.
¿Qué concluye de la votación en la consulta de revocatoria?
Una de las cosas más inquietantes es la división de clases que se ha generado. Hay un sector amplio de las clases D y E que votó por el Sí. No sé si han votado de esa manera por convicción o como un rechazo a sus dirigentes políticos democráticos. Ese es un vacío que el extremismo está explotando. El APRA es profundamente responsable en esto, porque es uno de los partidos más rechazados. Si García cree que la va a tener fácil en el 2016, se equivoca. Alan es uno de los grandes repudiados, pues practica todo aquello que dicho sector rechaza: el caudillismo, el clientelismo, la eternización, la poca institucionalidad de su partido.  Por ello los liberales y la izquierda estamos obligados a entendernos, sin perder nuestra identidad.
Usted también afirmó que corríamos el riesgo de la autocomplacencia debido a los avances económicos. ¿El presidente Humala está cometiendo estos errores?
El presidente está cumpliendo la ‘hoja de ruta’. Pero no está haciendo las reformas para garantizar el crecimiento del Perú al futuro e impulsarlo más. Ni él ni su partido creen profundamente en ellas y no sienten la urgencia de hacerlas. Si tiene una tasa de crecimiento de 6%, el gobierno no siente la necesidad de impulsar cambios. La tasa  es su peor adversario.
El gobierno quizás ve innecesario enmendar el rumbo con una popularidad por arriba del 50%
La popularidad se explica por tres razones. Primero, el cumplimiento básico de la promesa de la ‘hoja de ruta’. Segundo, un estilo personal austero que la gente aprecia. Y tercero, un sector de peruanos percibe un aumento de la asistencia social. Algunos programas sociales han sido ampliados, otros son nuevos. Pero sería un error creer que el futuro del Perú está en el manejo de la asistencia social. Hay una parte más importante, que son las reformas para un mayor crecimiento a largo plazo, en circunstancias que pueden ser adversas.  Si mañana se nos acaban los precios altos de los commodities, creceríamos al 2%, la popularidad del presidente se derrumbaría y, ¿el milagro peruano se acabó? No tiene sentido. Debemos hacer las cosas para no depender de circunstancias externas. (JAG)
 

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