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Las cosas que uno medita mucho o quiere que sean 'perfectas', generalmente nunca se empiezan a hacer...
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"Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano". (Ernesto Sábato, Antes del fin)
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lunes, 9 de enero de 2012

“Entre la mina y la vida, hay que preferir la vida”

Javier Alva Orlandini es el último de los viejos caudillos de Acción Popular (AP), el partido de Fernando Belaunde, que llegó al poder dos veces. Con esa experiencia, el exparlamentario y expresidente del Tribunal Constitucional, afirma que en el país son necesarias las reformas y reclama una nueva Constitución.

–Con ocasión de los 120 días de gobierno, AP expresó que era preocupante el cLima social y el distanciamiento entre el pueblo y el gobierno así como la insatisfacción por las expectativas no atendidas. ¿Siguen pensando lo mismo?–Creo que en estos seis meses de gobierno se está comprobando que se ejerce la función pública con criterios objetivos, buscando dar solución a los problemas diversos. Sensiblemente, hay algunos problemas que no han sido adecuadamente manejados. Me refiero específicamente al caso del yacimiento minero Conga, en Cajamarca, donde falta dar información a la población para que se tenga una idea clara sobre cuál es el efecto virtual de la concesión minera. Si fuera perjudicial para la población habría que suprimir la concesión; y en el caso de que la explotación no perjudique el ambiente ni menoscabe la salud de la población, evidentemente, no habría ningún problema para que la mina sea explotada.

–¿El tema Conga ha generado una situación de enfrentamiento en Cajamarca y en la sociedad peruana, en general? – Me parece que hay una gran inquietud. Y, eventualmente también, un lamentable enfrentamiento. Lo que tiene que hacer el gobierno es...
informar ampliamente y verazmente a la población de los alcances de la explotación minera. Es preocupante si va a producir la contaminación de las aguas que sirven para abastecer a la población...

–¿Le preocupa que el tema no haya sido tratado en la exposición del ministro Valdés?–Ha sido tratado, pero no muy profundamente. Y, tal vez, eso ocurra porque se tiene que hacer el estudio de impacto ambiental, con técnicos nacionales o internacionales, que puedan convencer a la población acerca de que la explotación de Mina Conga no va a tener efectos perjudiciales para la vida de la población. Tiene que haber veracidad. Entre la vida y la mina hay que preferir la vida, pero lo que se tiene que hacerse es el estudio imparcial, objetivo, a fin de deslindar que no hay ningún riesgo para la vida humana.

–El Tribunal Constitucional verá la apelación del Ejecutivo sobre la resolución del gobierno regional de Cajamarca sobre el tema Conga. ¿Usted confía en un fallo imparcial?–Creo que el fallo debe ser imparcial. Los miembros del tribunal terminan su período en septiembre de 2012, excepto uno que fue nombrado posteriormente. Ellos verán el tema y deben resolverlo de acuerdo a la Constitución y los derechos fundamentales.

–El señor Calle dice que mientras no se resuelva el tema la resolución del gobierno regional está vigente.– Bueno, es una opinión interesante, pero esa atingencia presumo yo que será por poco tiempo, porque el tribunal debe resolver con la prontitud que establece el Código Procesal Constitucional, en 30 días, a partir de la vista de la causa.

–Doctor Alva, ahora ya no se habla de izquierdas y de derechas. Ya nadie quiere ser catalogado como tal. ¿Eso significa el abandono de las ideologías?–Yo creo que las ideologías siempre se mantienen pero no con el rigor de antes. La tecnología está produciendo el efecto de aclarar muchos hechos que antes eran confusos. Pienso, por lo tanto, que las ideologías siguen siendo importantes, pero no tienen los alcances y la trascendencia que anteriormente tenían.

–¿Y los partidos? Los partidos prácticamente están en decadencia. ¿A qué atribuiría esta situación?– Hay diversos factores. Entre ellos, la informática, los medios de comunicación no son solamente los que antaño llevaban la información a la población. La tecnología actual permite llegar a toda la población a través de medios que antes eran impensables. La TV y la informática permiten que la población se informe sobre lo que ocurre y lo que puede ocurrir, a través de esos medios tecnológicos.

–Este gobierno dice que no es de izquierda y de derecha y que actúa pragmáticamente. ¿Le parece correcto esto?– Me parece que hace pocos años se consideraba que el Partido Nacionalista era una parte, más o menos criolla, del terrorismo importado, pero la conducción de gobierno acredita que está resolviendo cada problema con sentido práctico, objetivamente, y más allá de cualquier ideología.

–Entonces, ¿usted está de acuerdo con la frase del primer ministro en la que señala que el “país no está para experimentos ni para globos de ensayo”?–Claro, sin embargo, hay que esperar que no solo sea una frase sino una política que permita, para el bienestar de la población, se resuelvan los problemas de la forma más adecuada.

–En ese sentido, ¿usted saluda que el gobierno continúe con el modelo económico que han aplicado gobiernos anteriores?– Hay que hacer ajustes, naturalmente, de acuerdo a los requerimientos que el país confronta actualmente. No se pueden aplicar políticas económicas de hace 50 años, cuando la realidad es distinta. Hay necesidad de poner énfasis en la solución de problemas que son importantes y trascendentes, como los referidos a la salud, la Educación y el trabajo.

–¿Qué haría usted en ese terreno?– Se debe impulsar la Educación en todos los niveles, no deben haber analfabetos, Educación gratuita para los que no tienen posibilidad de pagarla. Allí estaría el principio de la igualdad ante la ley, porque no se puede discriminar por razón económica a los seres humanos.

–¿Por qué los miembros de su partido se abstuvieron de respaldar al gabinete Valdés?– Porque prefieren ver resultados. Hasta ahora solo se ven los planes. Hay respeto a las libertades públicas. Hay libertad de expresión, hay respeto a la separación de poderes, lo que es muy importante en un país donde continuamente el Ejecutivo avasalló al Congreso y permanentemente al Poder Judicial, eso es trascendente…

–En el tema de la reforma constitucional ¿cuál es la posición de AP? – Debe darse una nueva Constitución, a través de una asamblea constituyente, salvo que el Congreso actual esté dispuesto a hacer la reforma de la Carta Política.

–¿Cuáles serían las reformas a hacer? – Básicamente, debe haber un Poder Legislativo bicameral, a fin de que se pueda hacer la fiscalización más apropiada del Ejecutivo y de los gobiernos regionales y municipales. Cuando se achica el Congreso, como ocurrió tras el golpe de 1992, la fiscalización se vuelve diminuta y eso significa que puedan filtrarse muchos miles de millones de soles por el inescrupuloso manejo de las finanzas del Estado.

–¿Cómo atacar la pobreza en el país, que afecta a un tercio de la población?– Naturalmente, la reforma tributaria es necesaria. Quien más gana más debe pagar, pero además se requiere que los recursos generados por la nación alcancen al mayor número de personas, hay que eliminar hasta donde sea posible la pobreza, por lo menos la pobreza extrema, nadie debe morir de hambre en el Perú.

–AP surgió hace 55 años como un partido reformista. ¿Qué reformas haría usted ahora en el Perú?– Hay que hacer algunas reformas necesarias para que la gente viva más adecuadamente. La reforma tributaria es una de ellas; hay que tratar de que la Educación no sea privilegio de algunos, sino que permita que los más capaces accedan a los estudios universitarios y tecnológicos. Hay que tratar de que la riqueza no se acumule en pocas manos, sino que sea usada por la mayor parte de los peruanos. Tienen que haber medidas legislativas, administrativas y de redistribución, nadie puede ser feliz cuando a su alrededor hay gente que no tiene lo indispensable para vivir.

–Que el gobierno de AP no pudiera realizar las reformas que planteó en la década de los 60 posibilitó la aparición de un gobierno reformista, el de Juan Velasco. ¿Fue así o no?– En el período 63-68 el gobierno del presidente Belaunde tuvo que hacer frente a la hostilidad parlamentaria. Los adversarios políticos (APRA-UNO) hicieron una coalición en el Congreso y se opusieron a las reformas que planteó el presidente Belaunde. La consecuencia fue el golpe de Estado del 3 de octubre de 1968, que se basó en un hecho completamente falso: la desaparición de la Página 11 del contrato entre la Empresa Petrolera Fiscal y la Internacional Petroleum Company. Está comprobado fehacientemente que no hubo desaparición de esa Página 11…

–¿Y por qué el presidente de la EPF, el señor Loret de Mola, tuvo que mentir en este tema?– La respuesta no la puedo dar. Ese es un hecho real. En un proceso judicial que se abrió en esa época se presentó el contrato entre la empresa petrolera fiscal y la IPC y se comprobó que las páginas estaban completas y que en la once sólo había apuntes…

–En el Perú existe hoy el riesgo de que el actual gobierno no ejecute las reformas que reclama la gente y que venga un gobierno que sí las haga, de una manera radical?– Yo creo que el Perú no está para medidas radicales. El Perú debe ser manejado razonablemente por los poderes de Estado a fin de que se logre paulatinamente incorporar a los sectores que están aún postergados en la economía, a fin de que participen adecuadamente y mejoren su calidad de vida.

–Entonces, ¿usted no ve ningún peligro?–Creo no ver ningún peligro.


Efraín Rúa
Redacción


Fuente: http://www.diariolaprimeraperu.com/online/entrevista/entre-la-mina-y-la-vida-hay-que-preferir-la-vida_102851.html

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